Define qué cuenta como oportunidad
No todos los contactos son iguales. Identifica cuándo alguien realmente puede convertirse en cliente.
Prepara un primer mensaje claro
El contacto inicial debe ser humano, breve y enfocado en el problema del cliente, no solo en vender.
Organiza el seguimiento
Registra cuándo escribiste, qué respondió la persona, qué falta y cuál es el próximo paso.
Crea propuestas fáciles de entender
Una propuesta debe explicar problema, solución, beneficios, alcance, precio y siguiente paso.
Mide conversión por etapa
Revisa cuántos contactos pasan a cotización, cuántas cotizaciones pasan a negociación y cuántas se convierten en venta.
Ajusta el mensaje según objeciones
Si muchos clientes preguntan lo mismo o se frenan en el mismo punto, ahí hay algo que mejorar.